domingo, 28 de agosto de 2011

¿Y quién es Nelsa?



Puede que llegados a este punto alguno de nuestros lectores se haya realizado esta pregunta: ¿Quién carajo es Nelsa?

Nelsa podría ser simplemente una mujer con una bolsa de papel, recorriendo las calles de Colonia, ofreciendo sus hongos en escabeche, sus brevas en almíbar o su quesito de corteza que aguanta tres meses fuera de la heladera; pero para nosotros es mucho más.

Nelsa son unas termas calientes que duran horas, recorrer el 9 de Julio en un bucle infinito, choripanes, montar a caballo y gritar en la parte de atrás de un 4x4 sin exagerar un ápice.

Nelsa es la fuerza que necesitas para empujar una furgoneta de 4000 kilos con las ruedas enterradas en la arena. Es la diversión de ir cantando canciones absurdas en el coche y reírte de los mayores disparates que te puedas encontrar.

Nelsa es comer asado, es fainá, es desayunar-almorzar-merendar-cenar todo de una, jugar al 71 a la cabeza, estar horrorizado y eructar.

Nelsa es viajar en un 4x4 saltando entre los becerros a 80 Km/h con el viento en la cara, es un "ni te flipes", viajar en la parte de atrás de una camioneta gritando por la rambla, despeinarte y hacer una hoguera que se recuerde en un pueblo, un "no exageres".
Nelsa es arte, es tango (del bueno y del malo) y también es teatro (del bueno y del malo una vez más).

Nelsa es una jauría de perros que vienen a recibirte como si fueran de tu familia, una cena en la chimenea o un chivito con o sin huevo frito, una rambla con viento y una gran avenida vacía.

Nelsa es muchas cosas, lo es todo y puede ser nada.

Nelsa es "fá", es "capá", es un gurí que juega al balón con otros chiquilines, una cucheta en la que dormir, unos ñoquis con tuco, un huevo kimbo y un quilombo, es un "tá", es la plata con la que pagás el omnibus, es un coso sobre el que tomas tu mate , es un cojudo con las bolas grandes al que le romperías el orto a patadas, un piso sobre el que sentarte cuando estás fatigado, es un boludo, un sorrentino, un raviolone con fileto, es agarrá, es apartá, es disculpá, es un divino vestidor, un coscorrón.

Nelsa, al final del todo, es el paisito que nos abrió sus puertas, con sus costumbres y sus gentes, disfrutándolo día a día y con nuestros amigos.

Gracias por haber compartido este viaje con nosotros, esperamos haber podido transmitir todas nuestras sensaciones y emociones, y haberos hecho participes de la experiencia en el paisito.

Un beso a todos y nos vemos pronto.

No queremos dejar escapar la oportunidad de agradecer la estancia a nuestros anfitriones uruguayos. Gracias por hacernos sentir un yorugua más.

Hasta pronto.


Este: Magia, Oceáno y libertad

Para poder explicar explicar nuestro viaje al Este lo mejor es tener un mapa delante, he pensado que sería buena idea adjuntaros el mapa siguiente donde podéis ver nuestras principales paradas.

Antes que el viaje fue alquilar la camioneta, una Hyundai H1 de 12 plazas, que como es normal llenamos hasta arriba siendo 6 y las maletas, lo importante es que ya teníamos nave...

Así que hicimos un surtido en el supermercado antes de salir y arrancamos al medio día del Lunes con un sol precioso. A la altura de Piriápolis nos salimos de la Ruta Interbalnearia, y seguimos por la Rambla.

Casapueblo

La primera parada después de Piríapolis, fue Punta Ballena donde además de tener unas vistas espectaculares está "Casapueblo" el museo-talle-casa-hotel de Carlos Páez Vilaró, el homenaje que ha hecho el pintor al soly que lo ha hecho con "la libertad del hornero". Nos encantó y lo disfrutamos mucho.



En Casapueblo hicimos un alto para comer y después seguir hasta Punta del Este, desierto en esta época e hicimos la parada casi obligatorio en los dedos. Punta del Este es espectacular, con dos Playas (Mansa y Brava) y dos "mares" (de un lado el Río de la Playa y del otro el Océano), un lugar privilegiado del mundo, en ocasiones demasiado saturado y explotado.


La siguiente parada después de Punta del Este fue Punta del Diablo, donde habíamos reservado una cabañana para las tres noches que íbamos a pasar en la zona, la cabaña digamos no tenía todas las comodidades del mundo pero nos dió cobijo.


El fuego estaba prendido cuando llegamos y la casa no termino de caldearse hasta el día siguiente, el frío era tal que dentro de la casa salía vaho cuando hablábamos, eso unido a que no había ropa de cama y no nos habían informado al respecto supuso un poco de desánimo en el equipo. No obstante, al día siguiente salió el sol y ya con menos frío la cosa se percibe de forma diferente.

Aprovechamos el día de sol para ir al Cabo Polonio, al Polonio solo se puede entrar caminando o en el camión del Francés, experienia muy divertida y altamente recomendable, así lo hicimos, nos adentramos en el Cabo gracias al camión y allí nos plantamos a descrubir ese rincón totalmente único y especial del mundo, vimos los lobos marinos, paseamos por las playas y el Budi (solo él) se bañó en las gélidas aguas del Atlántico Sur, está más loco que nunca, hermosa locura.


Como no pudimos subir al Faro y además nos quedaba un rato hasta la noche, nos fuimos a visitar La Paloma, donde sí que pudimos subir a su faro y descrubrimos, al menos yo no lo sabía, que cada faro es distinto y cada uno de ellos se puede identificar por la frecuencia con que ilumina y el color con el que está pintado. Por otro lado, el atardecer desde el Faro es como pueden ver, un espectáculo:

Vista desde el faro de La Paloma

De la Paloma a casa y a comernos un rico riquísimo plato de polenta que preparó el Budi, y que disfrutamos todos, aunque yo un poco más que el resto.

Al día siguiente, fuimos al Parque Nacional de Santa Teresa, donde visitamos el invernadero, el parque y las playas y comimos refugiados en una caseta de socorritas (mucho viento), al parque fuimos después de visitar la Fortaleza, la visita fue solo exterior porque abren solo de Jueves a Domingo. Después de comer arrancamos para el este, La Pedrera y Bara de Valizas, donde por una maniobra equivocadísima, quedamos enterrados en la arena.

Fortaleza de Santa Teresa


La Pedrera
Después de media hora de fuerza bruta y algo menos de inteligancia, la sacamos y obviamente dimos el día por zanjado. Cenamos estupéndamente, como no podía ser de otra forma, crema de verdudas, panchos, verduras asadas y pastel de verduras (no pasamos hambre)

Al día siguiente tuvimos nuestro regreso a Montevideo, el viaje se va agotando y todo llega a su fin... que esta alegría no se acabe nunca, "que no se apaguen las bombitas amarillas"


Ver mapa más grande

jueves, 25 de agosto de 2011

Montevideo: Una Noche en el teatro.

Y como fuimos al teatro en Buenos Aires, no iba a ser menos el poder ver algo de arte dramático en Montevideo, y así fue: dramático.

Barro Negro, se llamaba la obra que pudimos admirar en hermosa ciudad, y haciendo homenaje a su nombre disfrutamos a bordo de un autobús de una obra de teatro extravagante y atrevida, que no tenía pies ni cabeza.

Un grupo de amigos lleva 15 años en la ciudad de Montevideo juntándose en un autobús e improvisando textos "dramáticos": chistes, peleas, actores hablando a destiempo y pisándose unos a otros... vamos, el próximo premio MAX.

No se sabe como, tres integrantes de este grupo (dos profesores hechos y derechos y un psicólogo-orientador) acabaron bailando una conga surrealista al ritmo de jalisco no te rajes.

El mejor de los momentos, cuan do el revisor gritó: "¡¡Última parada!! ¡¡Final de lña obra!!".

En definitiva, a todo el que visite Montevideo le recomendamos encarecidamente que venga a disfrutarla.

Chistes de la noche:

"Señora, aunque no sea usted una yegüa debo decirle que se encuentra herrada"
"(Sobre un borracho) Le llaman la sábana bajera: porque se agarra todos los pedos"
"Me deja usted como un bidet: ano-nadado"

Montevideo: fin de semana de Feria, Mercado y puerto

El Sábado fue de Feria en Villa Biarritz, ñoquis en la Trouville y arrancamos para lo de Lucía a Merendar-Cenar  y el domingo, aprovechando el día lindo que hacía nos fuimos a caminar a la Rambla.


Precioso paseo que culminamos en el Mercado del Puerto con un buen asadito, que no falte la mejor compañía y el buen asado.

Por la tarde, hubo tiempo libre, yo me fui a ver a un primo, las Valiela fueron al Shopping a merendar un licuado y el resto fue a una obra de teatro, que merece un post aparte...ahí lo dejo y que continúen ellos.

Por la noche, le dimos una oportunidad al hornito de Juan, nos castigamos de nuevos con unas pizzas, que vida sacrificada esta!!! Igual la vuelta pasamos un poco de frío...

Montevideo: Ciudad cultural y sorpresas

Hay días que te sorprenden, hay días donde las sorpresas están a la vuelta de la esquina.

Nos levantamos temprano y el día pintaba gris casi negro, con semejante prólogo de mañana borrascosa no era fácil pensar que la cosa iba a ir tan bien.

Arrancamos para el Teatro Solís, teatro con historia y solera, que ha sido recientemente restaurado, una joya de esta ciudad a la que han sabido sacarle partido, además tuvimos una muy buena guía (Laura) que nos supo explicar todo los pormenores del teatro. Como yapa tuvimos un concierto gratuito de música de cámara, en la que aparte de descubrir algunas nuevas canciones, nos resultó muy divertida la cara de la mezzosoprano...


Después del teatro y el concierto, visitamos el Palacio Legislativo (comimos unas empanadas de camino), donde también tuvimos un guía estupendo, muy parecido a Raphael y muy simpático.

Con tanto trajín, con tanto ir y venir y con tanto frío, lo que nos pedía el cuerpo a gritos era algo calentito y que mejor que ir al Café Brasilero a reponer fuerzas y calor, ahí nos encontramos con Eduardo Galeano, el mismísimo, macanudazo, nos recibió como a unos amigos en su casa.


Después de compartir unos chistes y unos minutos con Galeano (Eduardo para Rafa) de ser atendidos estupendamente y de disfrutar de una merienda espléndida, nos fuimos a Fun Fun a disfrutar de mucho tango.

Gracias Montevideo por las sopresas...

Montevideo: Nuestra casa y napolitanas

De vuelta a la capital, decidimos hacer una parada en la Pizzería Toruville, obviamente la parada incluía degustación de uno de los placeres a los que nos tiene reservado el paisito y al que tan bien nos hemos ido acostumbrando, en esta ocasión la degustación era de milanesa napolitana, fantástica milanesa con salsa de tomate, muzzarella y jamón, claro que la entrada estuvo a la altura, pizzeta, Vamo Arriba!!!



Hay que reponer fuerzas, mañana habrá mucho que visitar.

Salto: despedida y cierre


Después de la estancia, tuvimos nuestro ratito de relax en las termas, para no frenar en seco levantamos unos chivitos en la Tuerca para cenar (el flaco se pidió dos, pero no pudo con los dos).

Al día siguiente, de despedida nos fuimos a las termas municipales y de tarde a disfrutar de la costa. Por la noche nos juntamos con Joaquín y pasamos a Concordia (EntreRíos) del lado argentino a una parrilla, pudimos cruzar de nuevo el puente (otro sello más) y ver la vida de Concordia por la noche.

A la mañana siguiente, nos fuimos con pena y con muy buenos recuerdos

"Adiós mi salto te dije un día..."