Arrancamos temprano, a las 7:30 estábamos en pie (por un ligero despiste del Enri). Nos duchamos,desayuno muy rico en el hostel con cafe y media lunas y a caminar!!!
Nada más empezar el paseo, pisé la clásica caquita de perro porteños y mi amigo Budi, sugirió que utilizáramos esa buena onda en la lotería argentina,dicho y hecho..fuimos a la administración de lotería y el budi le explicó al lotero lo de la caca, lo que el señor lotero interpretó como que teníamos que jugar el 71...pero,seguimos siendo pobres.
Pasamos por la rural de palermo,el zoológico, el jardín japonés y largo paseo por el barrio de la recoleta,donde vimos la flor de metal (que se va cerrando hasta la noche) y la facultad de derecho,donde los estudiantes no cuentan las columnas de la entrada hasta que terminan la carrera.
Después parada obligatoria en el cementerio de la recoleta,donde vimos el mausoleo de evita y otros grandes de la historia Argentina.
De la recoleta al centro, y en el centro nos dedicamos básicamente, como diría el budi, a cruzar de un lado a otro "9 de Julio".
Comimos en una parilla que por fuera parecía sucia y cutre, pero resultó ser sucia y cutre, con unos choripanes (chorizo+pan) que quitaban el hipo, muy rico todo y la atención muy buena, como prueba está que rafa le dio la mano, gesto reservado solo para aquelllos lugares premiados con una estrella "guerrerín".
Con el estómago lleno,recorrimos plaza de mayo, casa rosada (lo más parecido a una casa de citas en lo que son sedes de gobierno), cabildo, catedral, donde el rafa bloqueó por unos instantes el cambio de guardia de la tumba San Martín, aunque el militarle pidió permiso amablemente.
Pasamos por congreso,que recuerda mucho al capitolio de Washington, para después recorrer Corrientes, salpicada de teatros, librerías y mucha fauna nocturna.
En Florida, pudimos ver como bailaban tango en la calle, nos detuvimos un momento a deleitarnos con el tango, sonaba"por una cabeza", todo muy idílico hasta que llegó el momento de la gorrita y las amable peticiones de dinero se convirtieron en groserísimos comentario hacia la madre patria e inexplicablemente hacia el ayuntamiento de cataluña, mofándose de la situación económica de españa, nos dio palo y palo hasta que nos tuvimos que ir, con la samgre en los ojos pero eso sí, con uma sonrisa en la boca, sin entrar en su juego y sin darle un peso.
Después emprendimos la vuelta, que incluyó una media maratón (estábamos un poco lejos), cenamos unas pizzas y a la cama, mañana más baires...